Aprende sobre el baño y tu bebé

Ser padre es algo que no se aprende fácilmente, es una lástima que no existan escuelas en las que nos enseñen a hacerlo, pero cuando ya lo somos, definitivamente se tiene que hace frente a la situación y empezar con todas las acciones que requiere el Nuevo cargo que va a durar el resto de la vida.

Durante toda nuestra vida, al menos casi la de todos, una de las primeras cosas que hacemos antes de iniciar nuestro día, es el aseo personal, todos empezamos el día con un buen baño que nos refresque y nos haga ir despiertos a nuestras actividades y como siempre lo hemos hecho de esa manera, esperamos inculcarlo a nuestras nuevas generaciones, pero ¿es realmente necesario?

Con qué frecuencia bañar a un bebé

No es cuestión de falta de higiene, sino de que los niños dentro del vientre materno están acostumbrados a una temperatura y bañarlos fuera es algo a lo que deben de acostumbrarse poco a poco; cuando un bebé tiene días de nacido e incluso unos cuantos meses, en realidad no es necesario bañarlo a diario.

Si es importante hacerle su aseo personal de una forma específica, con paños húmedos y mucho más en sus genitales cada vez que se le cambia el pañal, pero si está dicho por todos los pediatras que mientras el bebé no gatea, no es indispensable bañarle a diario porque no se ensucia demasiado.

Aun así, no hay impedimento alguno si deseas bañar a diario a tu bebé, porque no es dañino, solo debes de asegurarte de que lo vas a hacer o solo con agua o con algún producto diseñado específicamente para niños, que no dañe ni irrite su piel, como productos Sebamed por ejemplo.

Cómo bañarlo

Primero que todo asegúrate de tener todo lo necesario a la mano, empezando por la toalla; cuando tienes todo a la mano pues debes agregar a la bañera agua, no más de 7 centímetros, y recuerda que es sumamente importante que este tibia, no caliente ni helada, porque la temperatura no debe ser brusca para el bebé en cuanto a lo helado, pero tampoco debe ser demasiado caliente porque puede dañar su piel.

Lleva al bebé ya desvestido a la bañera y sumérgelo poco a poco y asegúrate que mientras lo estés bañando y aplicándole jabón, debes estar también echándole un poco de agua cada cierto tiempo para que no le de frío. También ten mucho cuidado al sostenerlo, no solo porque no tiene dominio de su cabeza, sino también porque, cuando está enjabonado puede ser resbaladizo y es peligroso que puedas perder el control de su cuerpo.

Lávale bien todo el cuerpo pero con cuidado y en la zona genital hazlo de una forma normal, no requiere una limpieza más profunda; sécalo con una toalla suave y sin frotarle la piel para no dañarlo ni irritarlo; es bueno que lo envuelvas en una toalla con capucha, para que su cabeza no sufra frío.

Written by redactores77